El diagnóstico por análisis digital, evalúa arrugas, manchas, poro abierto, variaciones de color en el tono de la piel, porfirinas (evidencia de bacteria en los poros que puede provocar acné) y manchas UV (características del fotodaño causadas por la exposición al sol).

Utiliza una triple lente a modo de tratamiento de imagen que realiza de forma automática un completo análisis de la piel, desde la superficie hasta las capas más profundas.